lunes, 4 de octubre de 2010

Valeria Caterina merece su teleserie




Una de las cosas que echo de menos acá en las Australias son las telenovelas. Yo he visto, sin excepción, al menos una teleserie al semestre los últimos 20 años, así que me encuentro con una suerte de síndrome de abstinencia. Me siento, en serio, físicamente extraña cada tarde cuando prendo la tele a color y en vez de Claudia Di Girólamo veo programas de concursos.

Bueno, para ser justa, acá en la tele local transmiten unas soap operas, pero sucede que son gringo style: historias que llevan 20 años al aire, lo que en mi diccionario tevito significa FOME. Lo siento, Australia. Así que obligada a ver el resumen en fotos de Primera Dama y 40 y Tantos por la wé. No es lo mismo...es distinto, diría el filósofo Alejandro Sanz, pero es lo que hay.

Esto de mi fanatísmo por las historias romántico-dramático-cómicas con finales 90% predecibles y situaciones inverosímiles es de vieja data. Lo que pocos saben es que yo comencé a ver teleseries por rebeldía. Así, tal cual. Sucede que Julito Bonito me las tenía prohibidas cuando yo era chica, bajo el argumento de que las telecebollas – o comedias, como le decían las vecinas – eran un bodrio y sin lugar a dudas atrofiarían mi mente. No hice caso y bueno...saque usted sus propias conclusiones.

Me inicié en el arte de escojer teleserie vespertinas con Trampas y Caretas, de TVN. El elenco es casi el mismo que ahora, salvo por algunos actores que se fueron al cielo y por otros que se convirtieron en ministros de Cultura y esas cosas. El argumento: una mujer rica (Jael Unger) le encarga a una chica middle-class interpretada por Claudia Di Girólamo que cace a algunos de sus dos hijos: el vividor irresponsable, Bastián Bodenhöfer, y el yupi acartonado, Pancho Reyes. Argumento repetido, dirá usted, pero NO, porque Bastián tenía un ROBOT amarillo que en el capítulo final se iba con los OVNIS. Bueno, esas eran las licencias creativas de las teleseries de los 90, la década di oro de los dramones simpaticones-inocentones.

El cuento es que yo AMO este producto audivisual the real latinoamericano que tantas alegrías me ha dado for free mientras tomo mi the real latinoamericana once, así que tarde o temprano tenía que escribir mi lista de favoritas de todos los tiempos.

Desde ya pido disculpas al lector por no incluir en esta lista a La Madrastra, Ángel Malo, Los Títeres y todos aquellos dramones bakanes de los 80... no las vi, porque me tenían prohibidas las teleseries, remember? así que el conteo va desde mi rebelión tevita en adelante.

Jaque Mate

Probablemente usted no se acuerde de de esta joya, porque compitió con Marrón Glacé, así que debo ser la única persona de mi generación que vio la otra. Se trataba de que Paulina Urrutia – (Paula Quesney), se casaba con un mendigo (Pancho Reyes) para provocar la ira de su prete millonario y corrupto, interpretado por Mauricio Pesutic antes de que le diera por hacer de flaite. Lo más bakán era que nuestra eterna Claudia Di Girólamo no era buena, sino que MALA MALA PERSONA,  tanto, que se comía con papas fritas al mayordomo de puro aburrida. Después, como en el capítulo 2, se sabe que por su culpa Pancho Reyes se hacía mendigo CHAN!!!. A parte, Alfredo Castro hacía de otro homeless amigui de Pancho Reyes, que pololeaba con Patricia Rivadeneira, que hacía de niña bien tiraba a punga, o sea, era como la prehistoria del abajismo. No se porque le fue tan mal con esa trama tan rewena. A parte, había toda una subtrama medio tétrica, con asesinatos y cosas, muy al estilo de las posteriores teleseries nocturnas. Ah! Casi lo olvido! Felipe Camiroaga tuvo su primer papel en teleseries...hacía de un cajero de banco, enamorado de la hija del banquero, que era Aline Kuppenheim cuando más flaca. Repito: no entiendo porque le fue mal.



Ámame

(8) Vamos todos a la casa del Jota, que wena onda, que wena onda! (8). No me vengan con que no se la saben! Porque a diferencia de Jaque Mate, esta teleserie la rompió! Fue el debut de Ángela Contreras, quien era una estudiante de cuarto medio que se enamoraba del hijo del sostenedor de su colegio subvencionado: Luciano Rivarosa. En aquella época no estaba de moda la cosa del estupro, así que este no era para nada un amor prohibido. El problema era la loca de patio que hacía la Ana María Gazmuri, que entre otras cosas inventaba embarazo y maquinaba un plan para que la pobre cabra apareciera como que posaba en pelota (sedada, porque no había Photoshop). Pero a mi juicio lo mejor era la subtrama que protagonizaba el papá de Luciano, Humberto, un millonario desahuciado que decidía vivir la vida loca en su último año de vida y se iba a engrupir viudas a un club de tango.
Lo otro totalmente emocionante era el embarazo adolescente de Pamela Peragallo y Álvaro Morales, que quedaban chaqueta tras una tarde de pasión en la playa. La pobre cabra sí que sufría, porque la familia era súper pechoña y la mandaban a la casa de una tía en el norte para ocultar su preñez y no pasar verguenzas. BRIGIDO.  Qué habrá sido de esa niña Peragallo??...

Rompecorazón

Este fue el primer papel de Carolina Fadic (Q.E.P.D) en teleseries, donde interpretaba a Camila, la hija de un millonario caído en desgracia a la que su novio dejaba plantada en la iglesia. El chofer que la llevaba a su malograda boda era Pancho Reyes, pero ella lo trataba pésimo porque era poca cosa. Pero por esas cosas del destino y del guión, la familia de Camila perdía toda su fortuna y se tenían que mudar de su mansión en el barrio alto a un barrio de clase media, donde vivía Pancho Reyes también. El patriarca de los ex ricos caídos en desgracia finjía su muerte para arrancar de las deudas,  le dejaba un millón de dólares a su “familia alternativa” y se iba a X país del primer mundo a hacerce una cirujía plástica que ya se la quisiera Dr. 90210.  Entonces, con cara nueva, volvía a Chile a ver que tal le iba a su esposa (alfa 1), a su esposa alternativa (alfa 2) y a su amante (alfa 3), solo para descubrir que nadie lo quería mucho. Bueno, estaba la subtrama de esposa alternativa, quien se convertía al nuevoriquismo y con su millón de dólares se compraba regia casa en el ex barrio de alfa 1, pero seguía mandando a los hijos en furgón escolar al liceo de su ex comuna. A parte, como esta teleserie fue en medio del auge de la selección Sub 17 de Frank Lobos, el hijo de alfa 2 jugaba futbol en las juveniles del Colo Colo, participación especial de DON Elías Figueroa incluido. Otro nivel.


Amor a Domicilio

Esta teleserie era entera mala. Para qué estamos con cosas. Tan mala que cuando terminó hicieron una comedia de situaciones con sus personajes, y el personaje que había muerto, volvía como fantasma. Nadiennn puede. Pero por algún motivo la historia de una pizzería con reparto a domicilio y el amor interclases de la administradora de empresas Alejandra Herrera y el sobrino del dueño bueno para nada, Luciano Cruz Coke, tenía su encanto. La mayor parte de ese encanto recaía en los personajes secundarios, en especial en el de Luz Croxatto  (Evelyn Jara Machuca) y Alfredo Castro  (Romeo)  quienes demostraron porqué los personajes carticaturezcos no pasan de moda. Además Evelyn Jara Machuca andaba detrás de “El Jose”, un cabro terrible pavo que era de Mulchén y se supone que por eso era pavo. Y bueno, como TODA teleserie de Canal 13, había que hacer el mayor hincapié posible en las diferencias sociales que marcan nuestro bello país, así que la vieja cuica de la teleserie se enamoraba del tipo washón pero “rotito”, quién tenía un negocio de muebles en Franklin. No, no resultó el romance.

Adrenalina

(8) Baila baila sin pensar, baila baila sin parar (8). La banda sonora de la juventud de mediados de los 90. El inicio de esa moda infame de los colores vitamina. La teleserie que lanzó a la fama a Pancha Merino, y que, nuevamente, se metió por ahí mismo las campañas contra el estupro.  Porque aquí no había uno o dos romances entre colegiala y mayor de edad, como en Ámame, sino que cuatro. Es más, una de las alumnas del colegio en que se desarrollaba la trama se CASABA con el profe de castellano. Recuerdo que Katty Winter era de Osorno (la teleserie ponía hincapié en que era “huasa”) y que Alexis Opazo era como la “chula” del colegio, porque se llamaba Alexis, vivía en Ñuñoa y su cuñada le decía que no fuera para su casa porque se iba a “apunar”. La verdad es que  más allá de todas esas escenas sobre el bulling y la lucha de clases, no recuerdo muy bien de qué iba la historia. Lo que  jamás nunca de los nuncas olvidaré, es ese personaje arrastrado y pegote llamado Billy DJ. Y creo que Juan Pablo Saez tampoco. Qué cagada no?




Estúpido Cupido

La Di Girólamo haciendo de monja “moderna” que andaba en moto y enamorando a Pancho Reyes por la radio en el Chile de los 60´ fue todo un HIT. Obviamente todo Chile quería saber si la monja colgaba o no los hábitos, cosa que al final no ocurrió para mi decepción y la de todos los herejes del país. En fin.
Mi historia favorita eso sí era la de Isabel Margarita, una cabra de mierda enferma de caprichosa que le quería levantar el Rudolphy a Carolina Fadic, la miss Chile 1962. Al final la pillaban gracias al diario de vida que escondía bajo la almohada y cuyo candado al parecer era de utilería. Lo otro bueno era que el Felipe Braun, que cantaba como Elvis, se enamoraba de la MAMÁ de la chiquilla que andaba detrás de él, porque la verdad es que la chica sufría del mal de la lagartija. No olvidar la clase de educación sexual a cargo del personaje de Tamara Acosta, Marisol Tagle, quien creía que iba a quedar embarazada si el pololo le daba besos con lengua. Buena, buena la comedia.


Romané

La verdad es que nunca he sido lo que se dice FAN de los gitanos (una vez una gitana me escupió y otra me robó mi desodorante... ehhhhh)  pero en esta teleserie eran todos tan simpáticos!!!. La Di Girólamo cansaba un poco con su tono de voz aguda estilo falsete heavy metal, pero habían historias muy wenas aquí. Como siempre, Alfredo Castro ofreció un personaje de culto, el pillo de siete suelas Lazlo California, quién tenía a la esposa chata gastándose la plata del pan en las apuestas. Y bueno, no olvidar al paisano Escudero, un irreconociblemente perno y chupamedias Nestor Cantillana, quien en un episodio particularmente hilarante mandaba a hacer una estatua de su jefecito, en la cual el salía en segundo plano, cual mentor y alumno. Nuevamente eso sí, TVN cedió a las presiones del Vaticano y el cura Juan no colgó ná la sotana para servirse a la Giovanka, pese a que eran evidente sus ganas. Muchos muchos años después, en una muy mala teleserie llamada Corazón de María, el cura Pancho Melo sí dejaba la sotana por una mujer...pero a nadie le importó un pepino.

La Fiera

Esta si que fue wena. Como yo soy del sure, me emocioné todo el rato con los paisajes, el acento y la comida chilota, los chalecos de lana Angelmó style y los personajes tan queribles, tan...sureños. El viejo Chamorro, un nuevo rico de los salmones que se vestía de Texano y su hija Catalina, una pizpireta que Chamorro tenía que casar como fuera, según la promesa hecha en el lecho de muerte a su difunta esposa. A parte estaba el “no será mucho derroche” – pa variar Alfredo Castro dando la nota alta –que le ponía más pigmento aún a la historia con su RECAGADA humanidad (para el que no la vio... alguien no la vio?. Este weón le cobraba PENSIÓN  a su propio hijo). Bueno, aparte de la cosa regionalista y el mérito de haber grabado en Chiloé y eso, hay que destacar que todas las teleseries de TVN reflejan una época y esta no fue la excepción. Fue la época de la música electrónica gaio! Cómo olvidar a Katia DJ, interpretada por la siempre juvenil Tamara Acosta. Y también fue la época post Mundial Francia 98, con los personajes “populares” que se habían endeudado hasta las cachas para ir a ver a Chilito. Definitivamente en eso de reflejar los tiempos, TVN (1) – Canal 13 (0).
Nota extra para el capítulo final. A mi juicio, el mejor happy ending de teleserie de los 90’ LEJOS. La Fiera corriendo rauda en su caballo para ir a buscar al Echaurren y subirlo sin protesta que valga a su corcel. “Pa’ onde vai vó Echaurren, tú te vení conmigo”. Seca. Y un acierto de los guionistas mantener la personalidad de Catalina Chamorro sin concesiones hasta el final. Nada de makeovers forzados aquí!.



Amores de Mercado

Ya. Sé que no soy referente en esto,  considerando que aún lloro con el final de Terminator 2, pero nadie puede decir que la escena en que Pelluco muere en los brazos de su “yeina” no fue emo!!! NOOOO PELLUCOOOO NO TE MUERAS!!, grité desesperada sin poder creerlo. Personaje de culto sin duda, si hasta los locatarios del Mercado Central pusieron una corona funeraria en memoria de Pelluco. En todo caso el doble personaje de Álvaro Rudophy en este culebrón que según dice wikipedia barrió todos los record de audiencia no era lo único bueno; estaba el Chingao, el papá flaite FLAITE de los gemelos que había vendido uno a una familia adinerada y se había tomado la plata; el Clinton,  estaban esas tres hermanas gordis-picaronas del Mercado, estaba la familia de la Luz Divina, Sigrid Alegría era topletera!! Lo único fome era Ángela Contreras que 10 años después de Ámame aún no aprendía a actuar, pero bue...

Machos

Promocionada en los medios como la primera teleserie en mostrar un personaje homosexual no caricaturizado, este culebrón del 13 innecesariamente estirado como chicle, fue el renacimiento de la alicaída área dramática del channel del angelito, que se había ido a la mierda con un bodrio titulado Sabor a ti (Sabor a Fin según los graciosos de siempre). Se trataba de un patriarca súper MACHO, que por esas cosas de la genética había tenido 7 hijos MACHOS, todos RICOS, y que veía su mundo desmoronarse al enterarse de que su hijo estrella era terrible de gay. Un gay asexuado, ya que seguimos en Canal 13, pero igual.
Bueno, después se sabía que también tenía una hija, pero esa historia fue lo menos interesante. Lo más cuatico era la tragedia de Adan Mercader, interpretado por el “como actor soy un excelente modelo de ropa interior” Gonzalo Valenzuela, el que según entendí tenía problemas de “levantamiento” sexual debido a un trauma adolescente. Entonces la pobre Mane Swett se pasó toda la teleserie tratando de que el loco matara la gallina, lo que consigue al final en una escena donde el acto sexual se vio enteramente FOME. Pero bueno...seguimos en Canal 13. Y según este conteo y todas las estadísticas, TVN sigue siento EL REY.

THE END


lunes, 27 de septiembre de 2010

La ridícula libertad



Hace tiempo que decidí que(8) quiero ser libre, libre libre como el viento (8), como dice el poeta Ley Rey. Puede que haya venido con esa idea desde el día en que nací por cesárea y de siete meses, porque me dio paja seguir dentro de la guata de la Gicha. A parte, nací un 14 de Julio, lo que según Julito Bonito me otorgó una suerte de estampa insulgente. (ver wikipedia)

Como sea, eso de alcanzar la libertad no es nada de easy. Estamos hablando de un propósito no menor y lleno de contradicciones, ya que he llegado a creer que a veces ser libre implica ESCOGER no serlo. O al menos no en el sentido gringo de la palabra. A veces cuesta entender, por ejemplo, el afán de algunas musulmanas acá en las Australias por taparse hasta la punta del deo del pie.  Reconozco que mi cristiano-occidentalismo me traiciona y me choca un poco verlas así a pleno sol, pero ¿qué sé yo si ellas ESCOGIERON llevar ese atuendo, en un país que no se los exige? De hecho, acá he visto mujeres claramente blancas usando ropa  musulmán style, porque seguro se casaron –voluntariamente- con uno. O capaz que se convirtieron,a lo Muhammad Alí, aka Cassius Clay.

Por eso digo que el concepto de libertad es complejo, engañoso, engrupidor y marrano. Una novela de ficción para los enojados con el imperialismo yanqui. Un concepto que hay que restringir para los paternalistas que están preocupados del destino de nuestras almas. Una utopía para los pesimistas. Bueno, de eso yo que sé, no soy filósofa como la Tere Marinovic (y la conchasuhermana).

Por ejemplo, he escuchado mucho eso de que somos “esclavos” del sistema, y por eso no somos libres aunque nos vendan la pomá de la democracia. La gente que anuncia esto suele hablar del sistema como algo externo, algo que “alguien” nos impuso para poder explotarnos como pilas de la Matrix. Pero esta teoría no toma mucho en cuenta que todos somos parte del sistema. Esto va a sonar como para que me tiren fruta, pero según yo, si no te gusta el sistema, uno se puede SALIR. Hay gente que se niega a usar celular, que no tiene tarjetas de crédito de ningún tipo, que compra lo estrictamente necesario para sobrevivir y que incluso se las arregla para ser su propio jefe, porque se niega a trabajar para grandes corporaciones o para cualquier clase de big boss. YES YOU CAN.

Así que  ya tú sabes: no es que sea imposible salirse del sistema, lo que pasa es que es difícil y de paja. Pero si uno quisiera, o más bien si TODOS quisieran, el sistema no existiría más. Lo difícil es asumir que al ser humano puede gustarle el maldito sistema, pero eso es otra cosa. Así que mejor pasemos a un tipo de libertad que depende bastante más de uno y de nadiennnn más que uno: sacarse de encima el yugo de la opinión ajena. Chan!

No hablo de esa gente que se pavonea diciendo que “no tiene pelos en la lengua” y luego usa la lengua para insultar públicamente a su antagonista de turno, Pamela Diaz style. NO. Hablo de vivir liberado de culpas, etiquetas, el deber ser y toda esa sarta de weas que nuestro círculo social cercano, mediano y lejano nos impone, porque nosotros nos dejamos para más re cacha.


Un ejemplo de este marrrdito sistema es cuando por esas cosas del destino naciste en X familia de X clase económica. Todos esperan que te comportes de X forma, para mostrar tu pertenencia a ese grupo como si uno tuviera alguna responsablidad en eso. Me molesta que a los cuicos que no son lo suficientemente cuicos o usan alpargatas se les tilde de “abajistas”, como si por haber nacido Matte, Líder o Falabella estuvieran obligados a ser pelolais. O vice versa. Uno debiera poder ser lo que quiere ser independiente de dónde o cómo le tocó nacer por cuea o por falta de ella.  Como el travesti de Todo sobre mi Madre, cachai?

Una vez en el cumpleaños de un amigo, una de las invitadas comentó luego de hablar conmigo que yo era una “cuica renegada”. Esto, a raiz de que esta persona había estudiado en Conce, y cuando le dije que yo vivía en las Lomas la loca me puso sin más la chapa. Y claro, se le hizo disonante mi hablamiento, pensamiento y ropamiento con esa chapa (mal puesta, porque todos saben que mi familia son Los Venegas) y decidió sin más que yo era una cuica tratando desesperadamente de no serlo o de no parecerlo, que para el caso es lo mismo. Cuica, moi?.

La misma lesera ocurre la vida que uno sí escoje, como la carrera que se estudia. Ahora, mirando con distancia, entiendo lo absurdo de ese uniforme civil llamado “estilo”. “Estilo” periodista, “estilo” sociólogo, “estilo” arquitecto, etc. etc. En lo personal no sufrí las consecuencias de no calzar con pero conozco gente que lo pasó pésimo porque era diferente a como se supone que se es en X facultad. Mateos universitarios también hacen bulling, titularía LUN.

Uno es ser humano débil y tiende a caer en ese tipo de prejuicios castrantes. Lo reconozco absolutamente. Pero desde que puse en marcha mi plan para ser libre (8) libre libre como el viento (8) he intentado disminuir este comportamiento a su mínima expresión con distintos niveles de éxito.

La primera medida que tomé es dejar de andar dando explicaciones por todo lo que hago, aunque cuesta y cuesta harto. Uno se siente casi delincuente cuando es encarado por X persona sobre el porqué uno hace tal o cual ridiculez, cuando en verdad el delincuente es el barsuo que cree que sabe mejor que tú lo que es bueno para tú vida. Ni la Gicha me dice qué hacer y eso que la Gicha sí es referente. Patá en la raja para ellos.

Mi segunda medida fue dejar de  tener “placeres culpables”. Desde ahora son placeres a secas nomás. Ponerle el apellido culpable a algo que  a uno le gusta genuinamente no tiene sentido. Si uno lo piensa un poco, es un sometimiento (voluntario más encima) a la opinión de un montón de pelotudos que se creen agentes de la policía del buen gusto. ¿A quién le importa si me gusta Chayanne? o el regaetton? ¿Qué tal si me se la canción de la pasarela y la gata vanidosa? ¿No hay suficientes fans de Pink Floyd y Jethro Tull ya?

Como tercera medida, decidí dejar de sentirme mal por ser ridi. Es TAN liberador dejar de estar pendiente de parecer inteligente, culto y profundo. No digo que no haya que ser todo eso, pero creo que la personalidad unidimensional es tan bu aburrida. Por supuesto que hay veces en que hablo en serio, MUY en serio, pero que paja andar todo el tiempo pendiente de ser intelectuals. A parte es totalmente falso...nadie, ni siquiera Lisa Simpson, se la pasa el 100% del tiempo preocupado de cosas importantes.

Esta tercera medida es probablemente la más dificil de las luchas, porque implica, en lo efectivo, no estar ni ahí con que te encuentren weona. Pero me niego a permitir que otro ser humano, que no es ningún Sheldon más encima, me venga a exigir estándares de intelectualidad. Yo hago lo que se me para la raja con mi cerebruto, y si eso es hacer un speech sobre Heidi Klum, esto en mi legítimo derecho. Y la cacha de la espada!


Estaría mintiendo si digo que no me importa nada lo que se diga de mí, en mi cara o en el mundo del pelambre, pero siento que vale la pena intentar bajarle el pelo a los cuatrocientos mil juicios de valor desinformados y antojadizos que la gente hace solo porque se puede y es gratis y no quedan muchas cosas gratis en este maldito sistema.


FIN


PS: Si usted estaba esperando leer sobre la liberación de Palestina, la libertad de prensa, la opresión del modelo neoliberal, la lucha de ETA, IRA y las FARC, etc etc, hay miles de millones de otros blog donde lo puede hacer. Por su atención, muchas gracias.

PS 2: Para más información sobre como vivir liberado del yugo de la opinión ajena, buscar "Phoebe" en Youtube.

  

lunes, 20 de septiembre de 2010

Lo que más echo de menos de Chile por culpa de las Fiestas Apátridas




A mi la cosa patriótica como que no me viene bien. Una de las razones es que el nacionalismo me patea, ya que me ocurre que nacer en X pedazo de tierra soberana no reviste mucho mérito. Otro factor determinante es mi falta de memoria para fechas y eventos históricos. Mi RAM está ocupada con datos sobre series y películas y anécdotas ridis de tiempos pasados, así que no le queda espacio para recordar cuándo fue la Batalla de Maipú o el abordaje de nuestro Prat o el asesinato del Manuel. No por nada saqué 550 puntos en la PAA de Historia de Chile pues.

Que yo no sea patriota, chauvinista, nacionalista y/o fanática de la Parada Militar no me hace menos chilena eso sí. Porque yo AMO Chile. Le amo porque ahí nací y me crié y me gusta cómo es la gente buena person y la comida y la música y que se yo. No ando preocupada del orígen de la cueca (que según leí en youtube la inventaron los Peruvians) o del pisco (leer el paréntesis anterior), porque encuentro que esas discusiones son weonas y no me gusta el pisco tampoco.

Lo que si me gusta es el 18 de Septiembre, es mi feriado favorito EVER porque implica comer y beber y bailar. No sé bailar cueca, pero le hago a la cumbia y no creo que a Chile le importe mucho tampoco. En fin. Me gusta celebrar el cumpleaños de mi país y este año, porque estoy viviendo en una galaxia muy muy lejana, más ganas me dieron de celebrar, tongo bicentenario o no. Homesick, diría Sheldon.

Ya había adelantado algo en facebook, pero igual...aquí les dejo mi lista de cosas que echo mucho de menos de la República de Chile y que demuestran que soy más shilena que los porotos con rienda, el mote con huesillo, los calzones de lana­­ y las longas de Chillán juntas.

-Mi familia

Soy mamona y qué? No le veo nada de malo a tener mamitis o papitis aguditis como decían los antigüos.. Tampoco es que me de tan seguido, porque hablo con mis padres por Skype almost every day. Por lo mismo, lo que más echo de menos no es saber de ellos o conversar, sino el regaloneo. Echo de menos los huevos con longa que me hacía Julito Bonito de desayuno y cuando me iba a buscar en la camioneta a todos lados. Ahora tengo que andar en bici y no me puedo exceder con el alcohol porque te pasan el medio parte y ahí lo echo MÁS de menos. También echo de menos a la Gicha sacándome las pelusas de la ropa y diciendo “tonto, mil veces tonto” en vez de una chuchada porque ella es una lady. De más está decir que extraño a Felipe con sus historias de sobrevivencia extrema. O sea, mi hermano MENOR mató y se comió un roedor en las  montañas de Aysén para no morir de hambrita. Chúpate esa.

-Mis amigos

Tengo la buena cuea de tener los mejores. No es de patera, es de verdá. No hay otra gente en el mundo que entienda mis ridiculeces como ellos, que se rian CONmigo y yo CONellos por horas de horas hasta la eternidad. A parte de la diversión for free siempre han estado en mis más peores momentos y me hacen querer ser mejor persona. Yo trato de ser buena ami, pero siento que nunca es suficiente entrega, Mal que mal, aunque me digan que soy naive, los afectos son lo más importante en este mundo. Además, mas vale tener amigos que plata. Sino me creen, vayan y pregúntenle a María Joaquina cómo se sintió cuando le hicieron la “ley del hielo”.


-Los garabatos

Si hay algo en lo que  mis padres fallaron a la hora de educarme fue en su lucha contra el vocabulario soez. Soy garabatera a piso, Me gusta decir ordinarieces y en incontables ocasiones se me salieron unas buenas chuchadas en momentos y lugares inapropiados (hay un par de niños pequeños preguntándose que significa vieja conchatumare y la que te parió dando vueltas por ahí). Mi amor por las malas palabras proviene del hecho que las considero un signo de identidad muy potente. Por ejemplo, la mejor forma de saber que alguien es chileno en el extranjero es cuando lo escuchas decir weón. Ahí no te queda duda de que es un compatriota y uno se siente como en casa. Yo digo harto garabato acá, donde además nadiennnn se da vuelta a mirarme con cara de censura, porque la mayoría de los Aussies no entienden ni una palabra de español. O de chileno, en este caso.

-El español

No es que extrañe hablar español (¿o creían que con novio hablamos inglés en la casa?), lo que extraño es ESCUCHAR español. Música en español, películas en español, programas en español en la tele a color, etc. Gracias a todos los dioses que existe la web y Youtube y si a uno le baja la nostalgia lingüistica puede acceder a los videos de Chayanne o que se yo. También en el canal SBS tiene noticias en todos los idiomas y si ya el languagesick es mucho veo las de Televizión Ezpañola y listo. Las noticias de Chile solo las dan los domingos eso sí, y son entera fomes.

-Mónica Pérez

Les cuento que contrario a lo que mucho suponen, los Aussie no están ni tan a caballo en la cosa tecnológica. De hecho, como no tienen fibra óptica con el resto del mundo, ver tele a color on line es un PARTO. En ese sentido, lo que más extraño de la TV chilena es a mi periodista-rostro-ancla favorita: Mónica Pérez. Nadie como ella para decir las noticias con un tono medio en broma y tirar tallas oportunamente criollas. Así que señores de canal 24 Horas: cuando manden las noticias para el SBS, por favor, no pongan a la peliteñida de Carla Zunino que no parece chilena por ningún lado, pongan a NUESTRA Mónica Pérez, ¿ya?

-La Cuneta (aka comercio ambulante)

No les voy a mentir diciendo que acá uno no encuentra productos baratos. Hay una tienda que se llama “Cheap as Chips” donde uno le puede llevar shampoo Made in China por solo un dolar con noventa y nueve. Pero en ningún caso es lo mismo que la tradicional Cuneta chilena. Para comenzar falta la calidez humana del caserito y para segundiar, la posibilidad de regatear. Además, la variedad de productos que uno puede encontrar en la Cuneta es impresionante: corta uñas, vestuario, revistas, alimentos perecibles y no perecibles, películas de cine arte checo... todo lo que usted necesita ilegalmente en una sola calle.


-El transporte público

No, no estoy webviando. En Chile, y en particular en Santiago, andar en micro es del terror, pero al menos pasan relativamente seguido y hasta altas horas de la noche. A parte está el bakán METRO, o uno puede en último caso tomar un taxi y llegar a su casa por 2 o 3 lucas. Resulta que acá las micros tiene un timetable que se diseña según la demanda de pasajeros y hay que considerar la contaminación pues, mate, así que el bus pasa cada media hora en día de semana y cada 1 hora a partir de las 8 pm,  fines de semana y feriados. Lo bueno es que es siempre a la misma hora, entonces uno puede planificar su viaje de verdad, pero no deja de ser una joda. Recuerdo que cuando llevaba 1 mes acá se me ocurrió ir SOLA a un outlet que queda a la xuxa del mundo, cerca del aeropuerto. La ida no fue un problema, el problema fue la vuelta: llegué un minuto tarde al paradero de la micro que llega a mi casa, vi pasar el bus frente a mis ojos mientras trataba de cruzar la calle  y cuando revisé la puta timetable constaté que la próxima micro 145 pasaba exactamemte en 1 HORA MÁS. ¿Mencioné que hacía frio?

-Votar

Perdí mi ciudadanía cuando me vine a las Australias y acá como tampoco soy ciudadana no puedo votar. Bloody Hell. Con lo que me gusta la "fiesta cívica"...así que ya sabí ya Piñera, anda cumpliendo lo que prometiste sobre este asunto o no pienso votar por ti para la reelección que estai planificando, quedamos?

-La comida y la bebida

Bueno, ya había mencionado antes que los alimentos valen su precio en oro acá Down Under, pero igual si uno es pillo y sabe dónde y cuándo comprar puede llevarse la canasta familiar a precio Líder, por ejemplo. Los supermercados además tienen productos de marca propia que son bastante dignos, así que a pura harina, azucar y aceite “Coles” hemos logrado ajustarnos (casi) al budget Becas Chile. El problema es que hay algunas cosas que NO HAY. Son pocas y uno se las arregla con sucedaneos, pero cuesta un poco encontrar el producto equivalente, sobre todo porque las etiquetas están en inglés o chino. El manjar lo logramos hacer hirvendo leche condensada y el pebre del 18 lo hicimos con ají verde oscuro, pero que más da.
El tema de los bebestibles es otro cuento. Una botella de 600 ml de Coca Cola cuesta 3 dólares (luca y media), así que si te da sed en plena calle, obligado a pedir agüita. El copete es CARO (debido a una “extraña” política tributaria que carga más a todo lo que es dañino para la salud y menos a cosas como ...los libros) y la cerveza que uno puede pagar es más mala que la xuxa. A mí al menos la famosa VB me da acidez, sin mencionar que a una amiga una vez le salió una POLILLA dentro de su lata. El vino no es malo para nada, pero una botella buena no cuesta menos de 8 dólares. Tampoco existe el Carmenere, que es una cepá casi exclusivamente chilena. Y acá el Chilean Wine es LO caro, porque mandan lo mejor y viene de un poco lejos.

Eso. Así que chiquillos, no reclamen tanto y vayan apreciando más esos pequeños detalles que hacen de nuestro país un lindo hogar.

FIN

Bonus Track:

-Los puchos
No lo puse en la lista oficial porque aún me quedan cajetillas de Kent que compré en el Duty Free, pero de solo pensar que esos cigarritos se me van a acabar tarde o temprano me duele la guata. SIÉNTESE, FUMADOR: mis tradicionales Kent 4 acá al parecer viene con filtro di oro, porque cuestan nada más ni nada menos que 12 dólares la cajetilla. Pronto voy a tener que andar como los locales, envolviendo tabaco en papelillo con cara de mariguanera principiante. MAL. ¿Qué mejor deje de fumar? NO JODA.

Ahora sí...

FIN.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Clásicos de la pista










No se si les pasa, pero ahora que bordeo los 30 me ha dado por recordar mi “juventud”. Hasta me he unido a esos grupos de Facebook donde la gente recuerda nostálgica el tiempo en que los dulces costaban $5, uno podía adquirir mortadela lisa fiada en el almacén y el mayor signo de globalización era conocer a las Tortugas Ninjas.  No existía el perreo así que si querías “atracar” había que bailarse un par de lentos y tener harta paciencia. Aparte que si te entregabas al lolo muy luego te decían que eras como “la tabla del 1” y costaba harto recuperar la reputación. De hecho, tuve compañeras a las que les escribieron PUTA en el baño porque daban besos con lengua. Eran otros tiempos.

Mi más reciente recapitulación fue sobre esas canciones con las que meneábamos nuestros juveniles cuerpos en las discos o las fiestas del colegio enfundados en jeans no-pitillos, no-elasticados y poleras chillonas que mostraran la guata o al menos la insinuaran. Canciones cuyo principal requisito para convertirse en hit era tener un ritmo lo más pegote posible, coreografía fácil de replicar  y una letra tan reweona que hasta a Arjona le daría vergüenza ajena.

Los videoclip eran tema aparte. Los colores flúor, los pantalones de silueta poco sentadora y los cortes de pelo feos eran requisito imprescindible para romperla en Sábado Taquilla y luego en MTV Latino, donde si te presentaba Daisy Fuentes ya te podías morir tranquilo.

Recuerdo cuando iba a bailar a la Cocodrilo, la única disco que había en Puerto Montt cuando yo era teenager y –esto aún no lo comprendo – NO me pedían carnet para entrar. Hasta nos vendían copete y un par de veces me embriagué y terminé bailando El Símbolo escandalosamente arriba de una tarima y con las luces de la bola disco adornando mi sempiterna cara de guagua.

De este y otros clásicos de la pista trata la siguiente lista (sin orden lógico alguno, sólo los que se me vienen a mi mente pop):

1- El Meneíto:
(8) Titiriri tiriririiiii Tiriri ritiriri tiriririiiii (8) y todos los pasteles bailando para el mismo lado y luego para el otro con una coordinación digna de coreografía country. Esta canción, además tenía una versión sampleada con la música del CORRECAMINOS: El Meneíto beep beep.  Esa era mi preferida (por el guiño a la tele a color, obvio). 




2- La Macarena
La coreografía de esta pieza musical es tan fácil que los profes de básica se las enseñan a los péndex para el acto de aniversario de rigor (acá también). Lo que le da el encanto, en todo caso, es ese sonidillo ezpañol tan característicos y el hecho de que la cantan un dúo de caballeros en terno (wtf?). No conozco a ninguna Macarena a la que le haga gracia la canción, eso sí.




3-Y salta (y todas las de King Africa)
(8) saltando sin paraaaaaaarrrrrrrrrrrrrr (8) canta este intérprete argentino (que estafa!) como si tuviera un calcetín en la boca, con un falsete de mierda que ahora me rompe las pelotas que no tengo. En todo caso debo reconocer que me gustaba, porque de hecho lo fui a ver cuando vino a disco “La Pirámide” de Puerto Varas y eso que la entrada costaba 5 LUCAS, lo que en 1994 era una fortuna. Tanto así que tuve que machetearle plata a los gringos en la calle para poder asistir, sin permiso de la Gicha, por cierto. El evento fue todo el rato taquillero, pero el olor a ala durante (8) mueve, mueve los brazos TODOS PARA ARRIBA (8) era más que fuerte. Estoy tentada de googlearlo para saber qué fue de él, pero temo que se haya convertido en pastor evangélico o algo así y que toda la magia se desvanezca.




4- 1,2,3:
(8) El Símbolo te va a enseñar un pasito nuevo pa’ bailar... (8) prometía el vocalista de este grupo argentino que dentro de sus integrantes tenía a una rubia que no cantaba ni una nota pero era bien yica, me dicen. Había otra que me gustaba harto, ya que te iba indicando cómo como bailar: (8) así así, levantando las manos...así, así, moviendo la cintura, así, así, con moviento sepsy UEEEEEPA (8). Imposible equivocarse. Como bonus track diré que a este grupo también lo vi en vivo, en la Cocodrilo y presentado por GUIDO VECCHIOLA en sus tiempos de galán sensible de “Amor a Domiclio”.





5- El tractor amarillo
 Punto uno: no te podía llamar Zapato Veloz y pretender durar mucho como grupo. Punto dos: todos los tractores CAT son amarillos. Punto 3: esta debe ser la canción mas weona de la historia...bueno, el Gato Volador le hace la competencia, pero de esa hablaré luego. Si mi memoria no me falla, esta canción no le llevaba coreografía, entonces uno hacía uso de su creatividad bailando/imitando el movimiento de un tractor...o tren...o algún vehiculo similar. Creo que vinieron al Festival de Viña y cantaron 3 o 4 versiones de este HIT, como es menester en cada edición de nuestro gran evento musical.




6-Sopa de Caracol
Cuando esta estaba de moda yo tenía como 11 años, así que podríamos decir que fue una de las primeras canciones que bailé en una fiesta (bueno, más bien malón). Lo mejor era la parte enredada de la letra porque uno podía poner de su cosecha. Yo cantaba algo así como (8) guatamericonsu...yupi pa ti, yupi pa mi...ulimaliguanadá UPE, UPE! (8). La coreografía era lo suficientemente sencilla como para bailarla en los actos del colegio, ya que su contemporánea “El Baile del Perrito” parece que estaba media prohibida.




7-La Pachanga
(8) Esta la luna asomándose el cura habla por la TV (8) cantaba con actitud rockera Vilma Palma e Vampiros en una de las canciones más reberrrrdes del momento. (8) Pasáme más tinto se vino la pachanga (8) era una frase casi anarquista en 8vo básico po weón (Bersuit y Molotov estaban lejos de existir aún). Hay hasta una leyenda urbana respeto al curioso nombre de esta banda, según me contó mi amiga Daniela “Ridi” Acosta. Lo que sí, esta canción no le lleva coreografía, porque es rockera, ok?






8-El Gato Volador:
Este hit puede entrar en una subcategoría junto con El Baile del Perrito, Muévame el Pollo, El tiburón (8) no pare, sigue sigue (8) e incluso La Mosca (que se cayó a la sopa), es decir, canciones con animales. Escogí esta en particular porque la letra, o mejor dicho la falta de letra, me parece la mejor demostración de que un tema bailable puede ser un éxito con dos o tres frases de fácil recordación y...nada más.




9- El Caramelo (y todas las de El General)
(8) El Caramelo, a todas las mujeres les gusta el CARAMELO, lo chupan y lo chupan porque las entretiiiiiene (8). No se cómo mi madre me permitía escuchar esto. Es como la prehistoria de la música sexona actual, como el reggaeton de los 90. Como sea, El General era la cagá! Puedo entender perfecto porque le hicieron un fanático en el Club de la Comedia. Y nunca me van a cambiaram!


PS: Pucha, por más que lo intenté no encontré el video original de "Caramelo", así que ahí les dejo el de otro HIT de El General ...y dice! (8) alza la mano si tu estás gozando! alza la mano si tu estás gozando! (8)







10- Haciendo el Amor
¿Qué? Creían que me había olvidado del SOUND? Nica. Esta era la música de rigor en las fiestas de la enseñanza media noventera. La letra hot se prestaba para alegres y creativas versiones, como aquella que un amigo inventó y que decía (8) Haciendo el amor, haciendo el amor, patita al cogote (8) Lo más divertido es que todos cantábamos enfervorecidos este tema meneando nuestras pompas, cuando con  suerte el 1% del curso había, efectivamente, hecho el amor.




FIN

Bonus track

Aserejé:

Esta no la incluí en los clásicos porque ya estaba bien tonta grande cuando se hizo famosa, pero es menester recordarla dada su interesante letra y el nombre de las interpretes...LAS KETCHUP (wtf? 6267473 mil veces). En todo caso, lo mejor de este temón es su cover de la banda de bailanta-rock humorística argentina Los Parraleños, que versa (8) Acedecé, Rush, Steve Vai, Led Zepelin, Deep Purple, Parraleños, Metallica, Van Halen, Iron Maidon, Rage Again the Machine! (8). No lo cachaban? Vean y disfruten.




PS: Quedaron fuera de esta lista por muy nuevos o demasiado decentes: Ricky Martin, todo el Reggaeton, el Hip Hop/Rap, Azucar Moreno, los Gipsy Kings, todo el Axe y Chayanne.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Qué plancha, gaia!







No hay muchas cosas realmente democráticas en este mundo. Cosas, digamos, que de verdad le pasen a TODOS. Una de ellas es la muerte. Claro, alguien podría decir que los ricos, los pudientes, tienen mejor acceso a la salud y al bienestar y que se yo, pero por mucho que evadan la muerte, esta va a llegar si o sí. De hecho, puede venir a por tí de una forma un poco más glamorosa, pero igual te estás yendo al patio de los callados, como en el caso de John Kennedy Jr. que se cayó en su avioneta privada o Lady Di, estrellada en su auto bakán por andar puro maraqueando diría la Reina.

Otras cosas “democráticas” son la llegada de la regla, la caída del pelo, la picazón, los ronquidos, hacer pipi y caca, el sexo, las penas de amor, las pesadillas y el tema al que me referiré en esta ocasión: las vergüenzas.

Es cosa de verle el prontuario a Paris Hilton, Britney Spears o a nuestra Arenita para cachar que ni toda la plata del mundo te salva de pasar una vergüenza.  Incluso personajes de la talla de Johnny Depp - y su tatuaje “Winona Forever” – pasan planchas.

Yo no cachaba bien eso cuando era una lola y solía pensar que la gente linda y popular no sufría ese tipo de percances, porque  las planchas, los “trágame tierra”, solo le ocurrían a los nerd como yo. Además, a los ñoños nos hacían pasar verguenzas a la fuerza.

Una vez, en un carrete cuando yo tenía como 13 años,  alguien robó mi mochila y saco los  calchunchos de repuesto que la Gicha siempre me metía por si me quedaba a dormir donde alguna amigui. Los tontos simpáticos los pasearon por toda la pista de baile y yo me quería puro morir-me.  Mis calzones no eran animal print ni nada tan terrible, pero ni Bridget Jones fue humillada de esa manera en sus años teen.

En todo caso esos son traumitas adolescentes, nada que los años y unos cuantos I´M NOT JOSSIE GROSSIE ANYMORE! no puedan sanar. Ahora voy a hablar de planchas THE REAL, de esas que te pueden marcar la vida adulta, y que incluso llevadas a su máxima expresión incluso te pueden convertir en una leyenda urbana.

Recuerdo con especial cariño cuando un ex novio de la Universidad subió una foto mia a una página denominada MeGustasMucho.com. La foto era y sigue siendo LA PEOR toma que se ha hecho de mi persona EVER. Me la sacaron después de un partido de fútbol, por lo que salgo con pinta deportiva , la cara transpirada, el pelo mojado a la rápida y los ojos mirando para diferentes lados.

Yo no me hubiera enterado nunca de que semejante imagen andaba dando vueltas en el ciberespacio si no hubiera sido porque recibí en mi correo un aviso de que mi foto era una de las más comentas en el foro, con algo así como 5 mil vistas. Cuando por fin junté valor y me atreví a meterme al sitio constaté la magnitud de la cagada: “suicidate loca, nadie puede vivir con una cara tan fea” o “¿me prestai tu cara para jugar a la piñata con mis sobrinos?” fueron los comentarios más suavecitos que leí. VA-LOR.

Gracias a los dioses de la wé y a una “denuncia” formal que hice al sitio de mierda ese, la foto fue eliminada. Ya, estamos de acuerdo, esto no es nada comparado con las imágenes en pelota de la Alejandra Álvarez o el video de la wena Naty...pero vamos! yo aún era una nena de autoestima frágil!.

En todo caso, creo que la seguridad y amor por uno mismo nunca se termina de reafirmar cuando de planchas se trata. La prueba de ello es mi experiencia como modeloca publicitaria. Sí, leyó bien: MODELOCA PUBLICITARIA.

Ocurrió a pocas semanas de unas vacaciones a Buenos Aires que costié con mis primeros sueldos, a modo de  auto-regalo por haberme titulado de periodista. El fotógrafo de la agencia donde yo trabajaba necesita una modelo temporal para hacer las maquetas de lo que sería una futura campaña para un instituto profesional X. Era un día de invierno, así que yo no andaba con mi pinta más glamorosa, pero qué tanto! si era solo para la maqueta. El problema fue que pese a que salí bien mal, el cliente pidió que la campaña se hiciera con MI imagen. Me ofrecieron una suma X de dinero por usar mis fotos y me aseguraron que solo aparecería en unos afiches chiquitos en el sur-sur de Chile. Como yo necesitaba la mayor cantidad de plata posible para mi “shuper” viaje a las argentinas, acepté.

Cuento corto, la foto apareció en GIGANTOGRAFÍAS en varias ciudades de nuestro bello país, donde muchos de mis amigos solían vivir, así que no tardé en recibir el llamado de un buen par contándome que mi cara  estaba en versión 4 x 3 metros en la plaza de la ciudad. KILL ME, KILL ME NOW!!!

Solo porque los dioses (esta vez de la publicidad) me tienen buena,  la casa de estudios en cuestión murió y mi fotografía de dientes grandes y lentes pernos desapareció del mapa (creo). Por pastela me pasó, lo sé, pero en mi defensa diré que me pillaron volando bajo. La plata de las fotos me las gasté en poleras picantes de I love Buenos Aires que ya se destiñeron.

Si usted se pregunta porque estoy contando algo tan atroz, le cuento que es porque a estas alturas –ya bordeando los 30 – no le veo mucho sentido a ponerse roja por ese tipo de vivencias. Se me ocurre que es mejor reirse de antemano y contarlas como talla, consierando que el hecho en si no va a desaparecer de mi ridiculum vitae, parafraseando a  Sabina. Y lo más pior es que cosas así seguro que van a seguir pasando. A mi, a Britney y a usted.


martes, 31 de agosto de 2010

62647 películas buenas que a mí no me gustan porque soy ridi













Hace un tiempo saqué de la biblioteca un libro terrible de diver sobre películas malas, de un crítico australiano muy chistoso. Me he cagado de la risa leyéndolo, aunque obvio, es en inglés y me pierdo la mitad de las tallas. La gracia del libro radica en que no es uno más de esos sesudos tratados sobre mal cine de los que tanto abundan, sino un vivencial, porque el autor relata su viaje de un año viendo una peli mala al día, y el impacto que tuvo su simpática idea en su vida personal y matrimonial (Se gasto como 7 mil dólares comprando bodrios en Amazon...de sus ahorros).


Pero aquí no voy a hablar de las películas malas que he leído en el libro (BAZZINGA!) porque eso ya se le ocurrió a alguien más, con mucho exito editorial por lo demás. Voy a hablar de peliculas que a todo el mundo le gustaron y que yo ODIE. Chan!


Esta puede ser una misión suicida, ya que estamos hablando por lo general de lo que comunmente se conoce como “vaca sagrada”, o sea, si uno dice algo malo de alguna de estas obras de arte, se arriesga a ser desterrado de los circulos cinéfilos. O ser atacado con tomates!!. O A QUE TE TILDEN DE IGNORANTE!!. Usted sabe, la policía del buen gusto es la fuerza pública con más miembros a nivel mundial.


El criterio a utilizar:


-La película tiene que haber sido aclamada por la crítica o bien el público, ganado premios y estar en los ranking de las mejores cintas, etc etc.


- La película me provocó lata o sueño o dolor de cabeza, ganas de vomitar, stress post traumático, odio o sentimientos de venganza, etc etc.


Aclarado esto, procedo a entregar mi lista de 7, porque no logré juntar 10.


1. No country for old men (Sin lugar para los débiles)

Ya, sí, Javier Bardem es seco y su peinado de pelela le da un aspecto psico killer más bizarro, pero esta película me dio SOPOR. Terminé absolutamente chata y rogándole al dios de “Joliwud” que los Coen se dediquen a las comedias negras de ahora en adelante. Juré frente a la pantalla de IMDB que nunca más veía esta joya, Oscar mediante y todo.




2. Dancing in the Dark (Bailarina en la Oscuridad)


La triste historia de Bjork quedándose ciega y usando lentes pasados de moda me dejo con tal jaqueca que tuve que irme antes de que la peli terminara, porque tenía serias ganas de devolver el almuerzo. Después, cuando me contaron como terminó, agradecí haber arrancado a tiempo. Lo bueno fué que no perdí plata, porque la vi en la Sala Andes en esos ciclos gratis de la UBB.


3. 2001: A Space Odyssey (2001, Odisea del Espacio)

Sorry maestro Kubrick, pero no entendí su película. Me aburrí como ostra viendo a los astronautas caminar como hamsters en una ruedita espacial y nunca caché el significado de ni una cosa. Ergo, debo ser tarada.


4. Lost Highway (Carretera Perdida)

Bueno, en realidad salvo por “El Hombre Efefante” y “Una Historia Sencilla”, me carga un poco David Lynch. Esta cinta en particular la encontré una paja molia, tampoco entendí nada y ni siquiera me entretuve tratando de entender. Cuando salí del Aula 9, donde pagué 100 pesos por verla, pensé que mejor me hubiera comprado 2 life sueltos con la plata. Llegué a mi casa a ver La Sirenita para que se me pasara la sensación de asco en la boca del estómago. Nada que (8) bajo de maaaar (8) no pueda remediar, en todo caso.





5.Citizen Kane (El Ciudadano Kane)

Se supone que es la mejor película de todos los tiempos, pero yo la encontré una lata. De hecho, me quedé dormida como 2 veces. Quiero pensar que el momento fue malo, porque la vi en el colegio y después de una clase de educación física...pero así bien honestamente,  mi primera reacción a la cinta fue bostezar. Tal vez le de otra oportunidad.


6. Requiem for a Dream (Requiem por un Sueño)

Darren Aronofsky es seco  -  además que se casó con Rachel Weiz - y la peli es buena, pero como que me marié. Salí con ganas de devolver la comida (esta vez la once) y quedé con depresión como una semana. Too much for me. Hay una escena en particular que me dejó asqueada, donde Jennifer Connelly hace unas cosas muy perturbadoras por la maldita droga. Eso sí, si usted tiene hijos adolescentes y quiere mantenerlos alejados del vicio, no le de sermones y muestreles esta película. Le apuesto que hasta se van de voluntarios al Conace.


7.Sin City 

Tiene un 8.3 en IMDB, casi todas las personas que conozco la encontraron la raja, pero yo la ODIE con el alma. Más encima la vimos a la mala desde internet y como no la encontramos en idioma original, la vimos en francés, lo que le dio un toque de cine-arte extra. Me cargó todo el rato.


Eso sería todo. Las restantes 62640 películas en una próxima entrega!!