Una de las cosas que echo de menos acá en las Australias son las telenovelas. Yo he visto, sin excepción, al menos una teleserie al semestre los últimos 20 años, así que me encuentro con una suerte de síndrome de abstinencia. Me siento, en serio, físicamente extraña cada tarde cuando prendo la tele a color y en vez de Claudia Di Girólamo veo programas de concursos.
Bueno, para ser justa, acá en la tele local transmiten unas soap operas, pero sucede que son gringo style: historias que llevan 20 años al aire, lo que en mi diccionario tevito significa FOME. Lo siento, Australia. Así que obligada a ver el resumen en fotos de Primera Dama y 40 y Tantos por la wé. No es lo mismo...es distinto, diría el filósofo Alejandro Sanz, pero es lo que hay.
Esto de mi fanatísmo por las historias romántico-dramático-cómicas con finales 90% predecibles y situaciones inverosímiles es de vieja data. Lo que pocos saben es que yo comencé a ver teleseries por rebeldía. Así, tal cual. Sucede que Julito Bonito me las tenía prohibidas cuando yo era chica, bajo el argumento de que las telecebollas – o comedias, como le decían las vecinas – eran un bodrio y sin lugar a dudas atrofiarían mi mente. No hice caso y bueno...saque usted sus propias conclusiones.
Me inicié en el arte de escojer teleserie vespertinas con Trampas y Caretas, de TVN. El elenco es casi el mismo que ahora, salvo por algunos actores que se fueron al cielo y por otros que se convirtieron en ministros de Cultura y esas cosas. El argumento: una mujer rica (Jael Unger) le encarga a una chica middle-class interpretada por Claudia Di Girólamo que cace a algunos de sus dos hijos: el vividor irresponsable, Bastián Bodenhöfer, y el yupi acartonado, Pancho Reyes. Argumento repetido, dirá usted, pero NO, porque Bastián tenía un ROBOT amarillo que en el capítulo final se iba con los OVNIS. Bueno, esas eran las licencias creativas de las teleseries de los 90, la década di oro de los dramones simpaticones-inocentones.
El cuento es que yo AMO este producto audivisual the real latinoamericano que tantas alegrías me ha dado for free mientras tomo mi the real latinoamericana once, así que tarde o temprano tenía que escribir mi lista de favoritas de todos los tiempos.
Desde ya pido disculpas al lector por no incluir en esta lista a La Madrastra, Ángel Malo, Los Títeres y todos aquellos dramones bakanes de los 80... no las vi, porque me tenían prohibidas las teleseries, remember? así que el conteo va desde mi rebelión tevita en adelante.
Jaque Mate
Probablemente usted no se acuerde de de esta joya, porque compitió con Marrón Glacé, así que debo ser la única persona de mi generación que vio la otra. Se trataba de que Paulina Urrutia – (Paula Quesney), se casaba con un mendigo (Pancho Reyes) para provocar la ira de su prete millonario y corrupto, interpretado por Mauricio Pesutic antes de que le diera por hacer de flaite. Lo más bakán era que nuestra eterna Claudia Di Girólamo no era buena, sino que MALA MALA PERSONA, tanto, que se comía con papas fritas al mayordomo de puro aburrida. Después, como en el capítulo 2, se sabe que por su culpa Pancho Reyes se hacía mendigo CHAN!!!. A parte, Alfredo Castro hacía de otro homeless amigui de Pancho Reyes, que pololeaba con Patricia Rivadeneira, que hacía de niña bien tiraba a punga, o sea, era como la prehistoria del abajismo. No se porque le fue tan mal con esa trama tan rewena. A parte, había toda una subtrama medio tétrica, con asesinatos y cosas, muy al estilo de las posteriores teleseries nocturnas. Ah! Casi lo olvido! Felipe Camiroaga tuvo su primer papel en teleseries...hacía de un cajero de banco, enamorado de la hija del banquero, que era Aline Kuppenheim cuando más flaca. Repito: no entiendo porque le fue mal.
Ámame
(8) Vamos todos a la casa del Jota, que wena onda, que wena onda! (8). No me vengan con que no se la saben! Porque a diferencia de Jaque Mate, esta teleserie la rompió! Fue el debut de Ángela Contreras, quien era una estudiante de cuarto medio que se enamoraba del hijo del sostenedor de su colegio subvencionado: Luciano Rivarosa. En aquella época no estaba de moda la cosa del estupro, así que este no era para nada un amor prohibido. El problema era la loca de patio que hacía la Ana María Gazmuri, que entre otras cosas inventaba embarazo y maquinaba un plan para que la pobre cabra apareciera como que posaba en pelota (sedada, porque no había Photoshop). Pero a mi juicio lo mejor era la subtrama que protagonizaba el papá de Luciano, Humberto, un millonario desahuciado que decidía vivir la vida loca en su último año de vida y se iba a engrupir viudas a un club de tango.
Lo otro totalmente emocionante era el embarazo adolescente de Pamela Peragallo y Álvaro Morales, que quedaban chaqueta tras una tarde de pasión en la playa. La pobre cabra sí que sufría, porque la familia era súper pechoña y la mandaban a la casa de una tía en el norte para ocultar su preñez y no pasar verguenzas. BRIGIDO. Qué habrá sido de esa niña Peragallo??...
Rompecorazón
Este fue el primer papel de Carolina Fadic (Q.E.P.D) en teleseries, donde interpretaba a Camila, la hija de un millonario caído en desgracia a la que su novio dejaba plantada en la iglesia. El chofer que la llevaba a su malograda boda era Pancho Reyes, pero ella lo trataba pésimo porque era poca cosa. Pero por esas cosas del destino y del guión, la familia de Camila perdía toda su fortuna y se tenían que mudar de su mansión en el barrio alto a un barrio de clase media, donde vivía Pancho Reyes también. El patriarca de los ex ricos caídos en desgracia finjía su muerte para arrancar de las deudas, le dejaba un millón de dólares a su “familia alternativa” y se iba a X país del primer mundo a hacerce una cirujía plástica que ya se la quisiera Dr. 90210. Entonces, con cara nueva, volvía a Chile a ver que tal le iba a su esposa (alfa 1), a su esposa alternativa (alfa 2) y a su amante (alfa 3), solo para descubrir que nadie lo quería mucho. Bueno, estaba la subtrama de esposa alternativa, quien se convertía al nuevoriquismo y con su millón de dólares se compraba regia casa en el ex barrio de alfa 1, pero seguía mandando a los hijos en furgón escolar al liceo de su ex comuna. A parte, como esta teleserie fue en medio del auge de la selección Sub 17 de Frank Lobos, el hijo de alfa 2 jugaba futbol en las juveniles del Colo Colo, participación especial de DON Elías Figueroa incluido. Otro nivel.
Amor a Domicilio
Esta teleserie era entera mala. Para qué estamos con cosas. Tan mala que cuando terminó hicieron una comedia de situaciones con sus personajes, y el personaje que había muerto, volvía como fantasma. Nadiennn puede. Pero por algún motivo la historia de una pizzería con reparto a domicilio y el amor interclases de la administradora de empresas Alejandra Herrera y el sobrino del dueño bueno para nada, Luciano Cruz Coke, tenía su encanto. La mayor parte de ese encanto recaía en los personajes secundarios, en especial en el de Luz Croxatto (Evelyn Jara Machuca) y Alfredo Castro (Romeo) quienes demostraron porqué los personajes carticaturezcos no pasan de moda. Además Evelyn Jara Machuca andaba detrás de “El Jose”, un cabro terrible pavo que era de Mulchén y se supone que por eso era pavo. Y bueno, como TODA teleserie de Canal 13, había que hacer el mayor hincapié posible en las diferencias sociales que marcan nuestro bello país, así que la vieja cuica de la teleserie se enamoraba del tipo washón pero “rotito”, quién tenía un negocio de muebles en Franklin. No, no resultó el romance.
Adrenalina
(8) Baila baila sin pensar, baila baila sin parar (8). La banda sonora de la juventud de mediados de los 90. El inicio de esa moda infame de los colores vitamina. La teleserie que lanzó a la fama a Pancha Merino, y que, nuevamente, se metió por ahí mismo las campañas contra el estupro. Porque aquí no había uno o dos romances entre colegiala y mayor de edad, como en Ámame, sino que cuatro. Es más, una de las alumnas del colegio en que se desarrollaba la trama se CASABA con el profe de castellano. Recuerdo que Katty Winter era de Osorno (la teleserie ponía hincapié en que era “huasa”) y que Alexis Opazo era como la “chula” del colegio, porque se llamaba Alexis, vivía en Ñuñoa y su cuñada le decía que no fuera para su casa porque se iba a “apunar”. La verdad es que más allá de todas esas escenas sobre el bulling y la lucha de clases, no recuerdo muy bien de qué iba la historia. Lo que jamás nunca de los nuncas olvidaré, es ese personaje arrastrado y pegote llamado Billy DJ. Y creo que Juan Pablo Saez tampoco. Qué cagada no?
Estúpido Cupido
La Di Girólamo haciendo de monja “moderna” que andaba en moto y enamorando a Pancho Reyes por la radio en el Chile de los 60´ fue todo un HIT. Obviamente todo Chile quería saber si la monja colgaba o no los hábitos, cosa que al final no ocurrió para mi decepción y la de todos los herejes del país. En fin.
Mi historia favorita eso sí era la de Isabel Margarita, una cabra de mierda enferma de caprichosa que le quería levantar el Rudolphy a Carolina Fadic, la miss Chile 1962. Al final la pillaban gracias al diario de vida que escondía bajo la almohada y cuyo candado al parecer era de utilería. Lo otro bueno era que el Felipe Braun, que cantaba como Elvis, se enamoraba de la MAMÁ de la chiquilla que andaba detrás de él, porque la verdad es que la chica sufría del mal de la lagartija. No olvidar la clase de educación sexual a cargo del personaje de Tamara Acosta, Marisol Tagle, quien creía que iba a quedar embarazada si el pololo le daba besos con lengua. Buena, buena la comedia.
Romané
La verdad es que nunca he sido lo que se dice FAN de los gitanos (una vez una gitana me escupió y otra me robó mi desodorante... ehhhhh) pero en esta teleserie eran todos tan simpáticos!!!. La Di Girólamo cansaba un poco con su tono de voz aguda estilo falsete heavy metal, pero habían historias muy wenas aquí. Como siempre, Alfredo Castro ofreció un personaje de culto, el pillo de siete suelas Lazlo California, quién tenía a la esposa chata gastándose la plata del pan en las apuestas. Y bueno, no olvidar al paisano Escudero, un irreconociblemente perno y chupamedias Nestor Cantillana, quien en un episodio particularmente hilarante mandaba a hacer una estatua de su jefecito, en la cual el salía en segundo plano, cual mentor y alumno. Nuevamente eso sí, TVN cedió a las presiones del Vaticano y el cura Juan no colgó ná la sotana para servirse a la Giovanka , pese a que eran evidente sus ganas. Muchos muchos años después, en una muy mala teleserie llamada Corazón de María, el cura Pancho Melo sí dejaba la sotana por una mujer...pero a nadie le importó un pepino.
La Fiera
Esta si que fue wena. Como yo soy del sure, me emocioné todo el rato con los paisajes, el acento y la comida chilota, los chalecos de lana Angelmó style y los personajes tan queribles, tan...sureños. El viejo Chamorro, un nuevo rico de los salmones que se vestía de Texano y su hija Catalina, una pizpireta que Chamorro tenía que casar como fuera, según la promesa hecha en el lecho de muerte a su difunta esposa. A parte estaba el “no será mucho derroche” – pa variar Alfredo Castro dando la nota alta –que le ponía más pigmento aún a la historia con su RECAGADA humanidad (para el que no la vio... alguien no la vio?. Este weón le cobraba PENSIÓN a su propio hijo). Bueno, aparte de la cosa regionalista y el mérito de haber grabado en Chiloé y eso, hay que destacar que todas las teleseries de TVN reflejan una época y esta no fue la excepción. Fue la época de la música electrónica gaio! Cómo olvidar a Katia DJ, interpretada por la siempre juvenil Tamara Acosta. Y también fue la época post Mundial Francia 98, con los personajes “populares” que se habían endeudado hasta las cachas para ir a ver a Chilito. Definitivamente en eso de reflejar los tiempos, TVN (1) – Canal 13 (0).
Nota extra para el capítulo final. A mi juicio, el mejor happy ending de teleserie de los 90’ LEJOS. La Fiera corriendo rauda en su caballo para ir a buscar al Echaurren y subirlo sin protesta que valga a su corcel. “Pa’ onde vai vó Echaurren, tú te vení conmigo”. Seca. Y un acierto de los guionistas mantener la personalidad de Catalina Chamorro sin concesiones hasta el final. Nada de makeovers forzados aquí!.
Amores de Mercado
Ya. Sé que no soy referente en esto, considerando que aún lloro con el final de Terminator 2, pero nadie puede decir que la escena en que Pelluco muere en los brazos de su “yeina” no fue emo!!! NOOOO PELLUCOOOO NO TE MUERAS!!, grité desesperada sin poder creerlo. Personaje de culto sin duda, si hasta los locatarios del Mercado Central pusieron una corona funeraria en memoria de Pelluco. En todo caso el doble personaje de Álvaro Rudophy en este culebrón que según dice wikipedia barrió todos los record de audiencia no era lo único bueno; estaba el Chingao, el papá flaite FLAITE de los gemelos que había vendido uno a una familia adinerada y se había tomado la plata; el Clinton, estaban esas tres hermanas gordis-picaronas del Mercado, estaba la familia de la Luz Divina , Sigrid Alegría era topletera!! Lo único fome era Ángela Contreras que 10 años después de Ámame aún no aprendía a actuar, pero bue...
Machos
Promocionada en los medios como la primera teleserie en mostrar un personaje homosexual no caricaturizado, este culebrón del 13 innecesariamente estirado como chicle, fue el renacimiento de la alicaída área dramática del channel del angelito, que se había ido a la mierda con un bodrio titulado Sabor a ti (Sabor a Fin según los graciosos de siempre). Se trataba de un patriarca súper MACHO, que por esas cosas de la genética había tenido 7 hijos MACHOS, todos RICOS, y que veía su mundo desmoronarse al enterarse de que su hijo estrella era terrible de gay. Un gay asexuado, ya que seguimos en Canal 13, pero igual.
Bueno, después se sabía que también tenía una hija, pero esa historia fue lo menos interesante. Lo más cuatico era la tragedia de Adan Mercader, interpretado por el “como actor soy un excelente modelo de ropa interior” Gonzalo Valenzuela, el que según entendí tenía problemas de “levantamiento” sexual debido a un trauma adolescente. Entonces la pobre Mane Swett se pasó toda la teleserie tratando de que el loco matara la gallina, lo que consigue al final en una escena donde el acto sexual se vio enteramente FOME. Pero bueno...seguimos en Canal 13. Y según este conteo y todas las estadísticas, TVN sigue siento EL REY.
THE END



